Los gatos dividen su actividad diaria en 3 acciones
básicas: comer, jugar y dormir.
Su temperamento tranquilo, y su necesidad de alejarse de
todos aquellos aspectos que les generan estrés, son el principal motivo de que
así sea. Por ello, te será fácil detectar rápidamente si tu gato está enfermo,
ya que alguna de estas 3 acciones básicas se verá alterada.
SÍNTOMAS DE UN GATO ENFERMO
· Los gatos enfermos
suelen modificar su comportamiento (duermen más, comen menos, y muestran
inactividad o apatía). Cuando esto va unido a otros episodios, tales como
vómitos o diarreas que superan las 24 horas, es necesario acudir al veterinario
para que lo explore y determine las posibles causas. El veterinario le tomará
la temperatura y determinará si tiene fiebre, cuando ésta exceda de los 39,4°C.
También tendrá en cuenta si su abdomen está hinchado, y te preguntará si has
observado variaciones en su orina (frecuencia o sangre), o un esfuerzo excesivo
a la hora de defecar.
· El aspecto de su pelaje
(opaco o sin brillo) es otro de los síntomas que pueden orientarte hacia la
aparición de una patología, al igual que la pérdida gradual de peso, o la
alteración de su condición física habitual.
· También debes prestar especial atención a la inclinación de su cabeza, o a la sensación de que deambula como desorientado. Estas señales podrían ser causa de problemas de índole neurológica, o patologías asociadas al oído / respiración, que en ocasiones también ocasionan que tu gato presente secreción ocular, o presencia de mucosidad.

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